Para los muchos aficionados a la ciencia ficción, abril de 2026 es un mes marcado desde hace tiempo en el calendario. Hace cien años, en efecto, se utilizaba por primera vez la palabra scientifiction para designar este género de relatos. Acuñada por Hugo Gernsback, judío nacido en Luxemburgo en 1884, apareció en la revista que él fundó en Estados Unidos en 1926, Amazing Stories: the Magazine of Scientifiction. En los diez años siguientes, el término se simplificó, cristalizándose en la forma —ya inmutable— de science fiction.

En el editorial de abril de 1926, Gernsback escribía: «Por scientifiction entiendo las historias al estilo de Verne, Wells y Poe: relatos fascinantes mezclados con nociones científicas y visiones proféticas. Estas increíbles historias no solo son tremendamente atractivas de leer, sino que también son instructivas. Proporcionan conocimiento de una manera muy accesible. Las aventuras imaginadas por la scientifiction de hoy están lejos de ser imposibles de realizar mañana».
La Edad de Oro de la ciencia ficción —de los años 30 a los 50— nos ofrece a los grandes autores clásicos del género: el escritor estadounidense de origen ruso Isaac Asimov, el escritor inglés Arthur C. Clarke y el estadounidense Robert A. Heinlein. Son los fundadores de la llamada hard sci-fi. En los años 60 y 70, la New Wave, con la soft sci-fi, ve en acción a otros grandes autores: Ray Bradbury, Theodore Sturgeon, William S. Burroughs, Anthony Burgess (autor tanto de La naranja mecánica como de una vida de Jesús titulada El hombre de Nazaret), Kurt Vonnegut, Philip K. Dick (cuyos relatos dieron lugar a películas fundamentales como Blade Runner de 1982, Desafío total de 1990, The Truman Show de 1998, Minority Report de 2002, Paycheck de 2003 y Destino oculto de 2011), Frank Herbert (autor de Dune), Octavia Butler (voz imprescindible del afrofuturismo), Douglas Adams (autor de Guía del autoestopista galáctico) y Ursula K. Le Guin, quien con sus cuatro premios Hugo es la autora de ciencia ficción más galardonada.

Con los años 80 emerge el cyberpunk, y la obra que marca el nuevo paradigma es Neuromante de William Gibson. Según algunos, precisamente este giro cyberpunk determina el fin de la ciencia ficción, ya que las nuevas historias se alejan mucho del modelo original.
A partir de los años 2000, el género de la ciencia ficción conoce una nueva declinación. Se habla de New Space Opera y de transhumanismo. La ciencia ficción sale definitivamente de los confines anglófonos de Estados Unidos y Gran Bretaña, y experimenta desarrollos importantes en África y en China.
Si esta es una brevísima historia de la ciencia ficción, queda abierta una pregunta relevante: ¿puede la ciencia ficción armonizar con la fe cristiana? Nos ayuda en esta reflexión el astrónomo jesuita Guy Consolmagno (La ciencia ficción y la sensibilidad católica. Una experiencia, 2017). Partiendo de su experiencia personal —recordando cómo, de niño, las historias de ciencia ficción, tomadas en préstamo de la biblioteca municipal, despertaron su imaginación y luego orientaron su paso hacia los estudios de astronomía como joven universitario—, el científico, miembro de la Compañía de Jesús, nos recuerda que algunos de los escritores más significativos de fantasía y ciencia ficción son católicos. La visión católica ofrece un buen trasfondo, porque propone una idea profunda de lo que significa la salvación. Así, la mayor aventura resuena en el corazón y en la mente del lector solo si toca las fibras más profundas: «Salvar el mundo es inútil si no se sabe cómo es un mundo salvado, y menos aún qué hay en el universo tan importante como para merecer la salvación». También en la ciencia, como en la literatura, afirma Consolmagno, el desafío es recuperar el sentido profundo de ser católicos: «promover una imagen que sea verdaderamente lo bastante grande como para ser “universal”».
Una guía escrita por un astrónomo jesuita para evitar errores embarazosos en la escritura de ciencia ficción: https://uscatholic.org/articles/201503/a-jesuit-astronomers-guide-to-avoiding-awful-science-fiction/


